El hormigón celular es el mejor material para edificar paredes externas e internas en toda clase de proyectos de construcción: viviendas unifamiliares, grandes edificaciones de varias plantas; también se usa en la rehabilitación de casas de poca altura o edificios histórico­s.

forjados

El hormigón celular fue inventado hace 100 años en Suecia como alternativa a los materiales tradicionales de construcción. En todos estos años el material ha demostrado su excelente eficiencia en condiciones climáticas extremas del Norte de Europa, convirtiéndose en una de las mejores opciones para los proyectos de construcción modernos.

El auge de construcción de los últimos 30 años ha convertido el hormigón celular en un material muy popular en muchas regiones del mundo: desde las zonas frías de Europa, hasta las regiones tropicales de Latinoamérica o los climas desérticos del Golfo Pérsico. Gran parte de su buena acogida reside en su relación calidad-precio, que hace que destaque sobre otros materiales. Ahora más que nunca los propietarios e inquilinos de casas y edificios buscan el máximo confort y las mejores condiciones para la mejora de su calidad de vida.

En los edificios construidos con hormigón celular, características como la temperatura interior, la calidad del aire, el aislamiento acústico, la presencia de espacios abiertos y la libertad de formas, se consiguen de una manera fácil y económica, dándole a arquitectos y constructores indiscutibles ventajas en comparación con las construcciones en las que se hace uso de materiales tradicionales.